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Legazpi: equilibrio entre arte y sociedad. PDF Correo
Escrito por Carmen González   
Martes, 20 de Julio de 2010 09:12

En junio la artista Carolina Caycedo realizó un proyecto en el Intermediae del Matadero de Madrid, “Me suena raro”, en el que para la realización del mismo solicitaba la colaboración ciudadana. La acción consistía en reunir a toda aquella persona interesada en participar en esta experiencia artística en el bar Kucaramakara en el barrio de Legazpi. Allí la gente debía llevar su propia música para que un Dj la pinchase durante la sesión, compartiendo de esta manera sus gustos musicales con el resto de los presentes.

Vemos en esta acción una continuidad en la historia de este famoso barrio madrileño, ya que Legazpi ha sido escenario de una relación muy intensa y particular entre sus habitantes y la actividad artística más alternativa de la capital española.

De hecho, este barrio obrero de Madrid se ha convertido en estos últimos años en un referente en la vida cultural y artística de la ciudad, un ejemplo de que el equilibrio existente entre el arte y la sociedad no tiene que estar dirigido únicamente por condicionantes económicos, por lo que los artistas convencidos de ello han decidido valorar y aprovecharse a lo largo de estas tres últimas décadas de la vida intensa del barrio, persiguiendo unos fines más sociales que comerciales, donde los vecinos del lugar han podido participar como una pieza más del entramado de la creación artística, siendo a la vez testigos y protagonistas de la misma.

A finales de los años 80, un colectivo artístico conocido con el nombre de Estrujenbank Hojalatería y pintura en general abrió las puertas de uno de los pocos espacios artísticos alternativos de la capital española en aquel entonces. La sala Estrujenbank se encontraba en el 143 del Paseo de Delicias, y gracias a sus arriesgadas exposiciones comenzaron a frecuentar la zona un grupo de artistas e interesados que acudían cada fin de semana al barrio para contemplar las muestras que en ella se exhibían. Además la filosofía de este colectivo también consideraba las salidas a los bares de la zona como una aportación más a su forma de entender el arte. Aunque la vida de esta galería no fue muy larga (1990-1992) su repercusión sí que lo fue, alejando el arte de la zona céntrica de Madrid para acercarlo a un barrio obrero, intentando a su vez crear un tipo de arte comprensible por todo el mundo.

En ese mismo espacio fue donde, años después, se inauguró el Festival de Vídeo 143 Delicias. Este festival fue creado con unas normas muy abiertas, pensadas para que todo aquel que lo desease pudiese participar. El premio era la “Delicia de Oro” (un jamón) y el jurado era el propio público que acudía a ver los vídeos, ya que el aplauso de la concurrencia era el que determinaba el ganador. La participación ha sido siempre muy numerosa, por lo que podemos comprobar el éxito del mismo. Debido a la importancia que ha adquirido esta iniciativa a lo largo de este tiempo, la última edición de este festival se ha realizado en el Centro de Arte 2 de Mayo en Móstoles, pero aún así sigue conservando el nombre en honor a la sala Estrujenbank.

En este mismo barrio en el año 2002, abrió sus puertas la Casa Encendida, una institución cultural muy activa con un amplio programa cultural, que contempla desde exposiciones punteras a talleres, ciclos de cine, cursos, conciertos… y que anima la vida del barrio con sus actividades.

En el año 2006 el Ayuntamiento de Madrid decidió convertir el antiguo Matadero en uno de los centros de arte más vanguardistas del momento. Importante es el hecho de que haya sido creado para poder mostrar en él numerosas manifestaciones artísticas: pintura, escultura, fotografía, diseño, moda, conciertos, debates, proyección de películas, arquitectura, urbanismo, paisajismo, talleres, danza, teatro... En la actualidad se está rehabilitando gran parte del extenso espacio, puesto que disponen de 148.000 metros cuadrados. El Ayuntamiento quiere crear en esta zona, un espacio referente en la vida cultural del país.

En el año 2010 se creó en Legazpi la feria de arte Just Madrid como competidora alternativa de la famosa feria de Arte Contemporáneo de Madrid (ARCO), por lo que comprobamos, como una vez más, la zona fue el lugar visitado por numerosos curiosos que acudían a ver las obras que en ella se presentaron.

Mostrando estos ejemplos, hemos querido reflejar diversas actividades que se han concentrado durante estos últimos años en un barrio con una escasa tradición artística, creando un equilibrio total entre la vida de la zona y la actividad cultural de la misma. Legazpi se ha transformado, ha atraído y atrae a numerosos visitantes que acuden a disfrutar de la gran variedad de actividades que tienen lugar en el barrio, iniciativas que han sabido integrar a los vecinos del lugar con las propias propuestas artísticas y culturales.

 

Juan Ugalde, Mariano Lozano, Patricia Gadea y Dionisio Cañas, componentes de Estrujenbank.

Logotipo del Festival 143 Dellicias.

 

 La Casa Encendida.

 

Matadero de Legazpi.

 

Feria Just Madrid.